La educación y la red, segunda parte

En el artículo anterior hablé de colocar aquí una segunda parte que consistía en la descripción del Modelo OSI de siete capas; sin embargo, he logrado superar la tentación de hacerlo en tanto que hay sitios que lo describen ya muy bien. El propósito de esta descripción es simplemente para darnos una idea del funcionameinto de la red y poder imaginar la cantidad de información que se transmite, así como la complejidad con la que lo hace.

Después de los Noventa

En los inicios de la década de los noventa se incorpora a la red un conjunto de navegadores cuya característica más importante en ese momento es la navegación en un ambiente gráfico a través de la red, lo que hace más sencillo el acceso a la información. Previo a los navegadores, el acceso a la información se hacía a través del sistema Gopher, un protocolo desarrollado por la Universidad de Minnesota y presentado en 1991. Su propósito era crear un sistema para acceder a documentos de texto que no contiene enlaces a otros documentos.

Gracias a esta innovación (aunque en términos de Hughes habría que llamarla invención en tanto que creó un nuevo sistema de comunicación) las propuestas de corte socioconstructivista proponen el aprendizaje en colaboración en línea incluyendo en los procesos de aprendizaje a alumnos de varias escuelas; así aparecen proyectos como COVIS. Estas propuestas implican ya una reorganización escolar para coincidir en aquellas sesiones sincrónicas o para promover la adquisición de datos por parte de los alumnos en tiempos fuera de los escolares.

Las universidades empezaron a ofrecer grandes cantidades de programas en línea que reproducían los esquemas tradicionales de la oferta presencial: un curriculum organizado por materias, con una relación de un profesor y muchos alumnos, sesiones sincrónicas y conversaciones y publicación de textos asíncrona.

No sabemos aún cuántos estudiantes virtuales hay en el mundo. La tendencia va en aumento, sobre todo si vemos aquellos alumnos que a lo largo de sus estudios de grado o posgrado han tomado algún curso en línea. En Estados Unidos, el 67% de ellos lo había hecho.

A partir de los 90, aprovechando las facilidades de los navegadores se desarrollaron los “Learning Management System” (LMS). Los primeros fueron desarrollados en las universidades para uso interno (Pedagogue Solutions en Princeton, Athena en el MIT, LambdaMOO en Xerox Parc, HyperCourseware en Maryland, etcétera), y después se asignaron a una entidad lucrativa con el propósito de ser comercializarlos entre las universidades; el primero de ellos fue WebCT, creado por Tony Bates y otros en la Universidad de Vancouver, Canadá. Otra línea de desarrollo, también llevada a cabo en las universidades, fue el inscrito en el marco del software abierto. Hoy en día los principales exponentes de estos dos modelos de desarrollo son Blackboard, con 2,000 instituciones utilizándolo y Moodle con 56,547 instituciones usándolo (algunas de ellas Universidades).

Los LMS son sistemas cerrados, es decir, ambientes en los que se desarrolla una propuesta educativa a la que pueden acceder las personas registradas, funcionan como una intranet con la diferencia de que algún profesor puede dar acceso público a su curso a todo aquel que quiera entrar como invitado. El carácter de cerrado impide que los buscadores de la red accedan a su contenido.

Recientemente, finales de la década pasada y derivado de las nuevas funcionalidades del Web 2.0 se crean los cursos en la red con acceso público y con invitación a participar en ellos. La idea está en ciernes desde hace más de dos décadas; sin embargo, la potencialidad de la web no hacía factible su desarrollo debido a la cantidad de tiempo y conocimiento requerido para hacerlo.

La propuesta inicia con el Eportafolio, un artefacto-concepto, sustentado en la formación en competencias, que sirve para que cada alumno lleve de manera ordenada el registro de sus actividades en función de una meta, el uso de la red para lograrla y el acceso de esta información a los profesores para valorarla; así como el acceso de algunas partes a otras personas para “presentarse”.

De manera paralela, aunque parece extensión del Eportafolio, algunos autores/actores de la red laborando en contextos educativos, proponen la creación del Ambiente Personal de Aprendizaje (APA o PLE por sus siglas en inglés), y se desarrollan plataformas digitales para crearlo. El APA es un artefacto-concepto que sirve para organizar los aprendizajes de cada uno y su participación en la red a lo largo de la vida. Es personal, por lo que ya no se inscribe en los esquemas escolares.

Este artefacto, y me parece que esa es la novedad, se opone a las estructuras escolares en cuanto a que es personal; sin embargo, desde estas mismas estructuras proponemos que cada alumno cree su APA puesto que no tiene sentido imaginar una propuesta formativa que no incluya la red y logre la autonomía del alumno para aprender a aprender, esto por decir lo menos.

Por otra parte, y de alguna manera asociado a los APA, nacen los cursos abiertos en línea y masivos (CALM o MOOC por sus siglas en inglés). Esta propuesta se sustenta en la Teoría del Conectivismo desarrollada por George Siemens junto con Stephen Downs (http://www.connectivism.ca).

Hoy en día hay ya varios MOOC ofreciéndose, la mayoría de ellos sustentados supuestos que contravienen el orden establecido: los participantes lo hacen por sus intereses personales, la información es abierta y se pone a disponibilidad del que la necesita, cada participante usa su PLE (en algunos su Eportafolio) para darse y dar cuenta de que ya aprendió, todos están invitados a construir el sentido y características del MOOC, no hay acreditación y, por último, no tiene un costo de inscripción.

En algunos días iniciará el curso masivo y abierto más grande de la historia. Se trata de un curso sobre Inteligencia Artificial ofrecido por la Universidad de Stanford y cuenta ya con más de 150,000 inscritos. Este curso ha generado algunas controversias: la primera consiste en la acreditación. Los inscritos se definen como interesados con 10 horas semanales de dedicación o como participantes observadores. Los primeros tendrán tareas y exámenes y un certificado de la Universidad, los segundos tendrán otro tipo de certificado. La segunda tiene que ver con la transparencia. En este curso se está probando una herramienta desarrollada por la compañía Know Labs, apoyada desde sus inicios por uno de los profesores del curso, Dr. Sebastian Thrun; sin embargo, la compañía no es mencionada en ninguna de las páginas del sitio, excepto en la de registro; así pues, el lanzamiento del curso consiste en el lanzamiento de esta nueva empresa.

Uno de los autores, Siemens, reconoce la infraestructura que lo sostiene y hace posible que ofrezca este tipo de cursos, es decir, que para ofrecer un curso abierto como este se requiere tener ciertos privilegios “decimos ‘gratis, abierto, en línea’ y olvidamos que tenemos nuestro propio servidor, cierto soporte institucional y una red que ayuda a desarrollar y promover el curso” (Siemens, http://www.connectivism.ca/?p=327). Así pues, además de la acreditación, otro gran problema que presentan las propuesta de educación abierta es el modelo de financiamiento para ofrecerlos. Downes especifica los siguientes modelos:

Fundación del curso: el proyecto obtiene un capital cuyos intereses sirven para ofrecer el servicio educativo.

Membresía: se invita a un grupo de organizaciones interesadas quienes contribuyen con cierta cantidad de manera periódica.

Donativos: se muestra el proyecto a personas y organizaciones que pueden interesarse y están dispuestos a donar cierta cantidad para su operación.

Conversión de participantes: hay una invitación para participar. Aquellos que aceptan, en algún momento son requeridos para continuar el servicio mediante un pago acordado.

Pago de contribuyente: es un mecanismo en el que los que contribuyen con algún producto pagan su mantenimiento a cambio de que el proveedor lo ofrezca de manera gratuita.

Sponsor: son aquellos proyectos en los que una persona con capacidad de movilización asume la responsabilidad de llevarlos a cabo.

Institucional: los que son patrocinados por una institución.

Patrocinados por el gobierno.

Publicado por

Francisco Morfin Otero

Profesor en ITESO: las TIC y la Educación, el impacto social de las TIC

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