Murmullos en la red

Durante las últimas semanas me he topado con la pregunta acerca de la conveniencia de crear un blog propio y el sentido de hacerlo. Las conversaciones y discusiones al respecto me recuerdan aquel anciano que quería cruzar la Avenida Tlalpan en la Ciudad de México, cosa prácticamente imposible. Cuando un reportero le pregunta que por qué no utiliza el puente peatonal, el anciano responde “cada quien su idea de cada quien”. Lo mismo aplica con respecto del blog en tanto que es personal.

Si una persona escribe o encuentra gozo al escribir o descubre cosas al hacerlo o es una necesidad, entonces sí, que abra su blog y que escriba. Para mí, escribir es un camino para comenzar a comprender las cosas; también esquematizar, dibujar o diagramar. No importa si no lo hago bien, es un ejercicio necesario para comprender. Escribir en el blog le añade la posibilidad de contactar con otro interesado en lo mismo y con quien puedo conversar y construir esa u otra comprensión de la cosa objeto de la escritura; en este sentido, escribir en el blog es una manera de pedir ayuda sobre lo que en este momento intento comprender. En este caso, por ejemplo, es si el blog de verdad tiene sentido para todos o no.

En mis clases, aquellas que son a distancia, les pido a los alumnos que creen su blog. Al hacerlo me parece que (lo afirmo con prudencia en tanto que no lo he conversado con ellos) se instalan durante el curso varias conversaciones; la de los blog son las conversaciones que organizan los propios alumnos según sus intereses. Yo tengo la mía propia en mi blog (y no tiene que ver con el curso), y otra más en la página del curso (en el foro instalado para eso). Pero también están las otras conversaciones dentro de los foros que se van creando ya sea en la página del curso, ya en alguna red social; donde Twitter es la reina para estas cosas, según mi parecer.

Las conversaciones en los blog, aunque muchos de ellos nacen de la propuesta de un curso, modifican, casi de inmediato su relación con ese origen y crean su propia conversación/entorno. Así, cada blog va generando un murmullo más en la red, si aguzamos el oído podríamos escuchar parte de ese murmullo en su codificación en el teclado; la otra parte del murmullo no se oye, está inscrito, de manera codificada, en la red, permanece y se acumula a un intento humano por comprender las cosas en las que andamos; cada vez más complejas, cada vez más difíciles de entender.

Martin Wheeler escribe en “Blogging with Freire” una interesante reflexión sobre el modo en que el cree que Freire hablaría de los murmullos en el mundo de los blog. La traducción se puede extender a toda conversación en la red.

Publicado por

Francisco Morfin Otero

Profesor en ITESO: las TIC y la Educación, el impacto social de las TIC

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