el Ágora del ITESO

El miércoles pasado, 22 de mayo, iniciamos el Ágora con una excelente conferencia de Diego Leal donde reflexionó sobre la posibilidad de incorporar en los procesos de formación esquemas y escenarios de acción dispuestos para fomentar la equidad, la democracia y así, promover la autonomía de cada persona en su propio proceso de aprender. El primer paso para ello sería imaginar procesos educativos en redes distribuidas y no en redes centralizadas, como es común proceder en educación. Aquella idea de Wheller sobre la pedagogía de la abundancia cobra sentido en el discurso de Diego Leal, porque no es simplemente un asunto de acceso a la información, sino de la construcción de otra ciudadanía; y esto es así, porque Internet nos confronta con otras formas de comprender y actuar la organización y modifica radicalmente nuestra noción del tiempo, Castells habla de tiempos simultáneos. No se trata de que de ahora en adelante no exista ninguna práctica centralizada, sino de que éstas tengan un sentido claro y específico orientado a construir estados deseados.

Hay ya muchas experiencias en la red que intentan abrir la información a todo mundo en la lógica de redes distribuidas; Entre las que menciona están Open Course, del MIT, la Open Learning Iniciative, de Carnegie Mellon University, la University of People,  la Peer 2 Peer University o los famosos MOOC (Masive Online Open Courses) de iniciativas como Udacity, Coursea o Edx; iniciativas que aún están en plataformas que pueden cerrarse y por eso aún vulnerables. Otra experiencia de ésta índole es Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea (#TRAL). Algunos participantes de TRAL estuvieron presentes en la conferencia a través de la emisión en línea de la misma y Twitter, entre ellos Natacha, Daniell, Edgar, Abril y Sergio, muchas gracias por acompañarnos.

La conferencia de Diego me fue evocando muchas reflexiones y preguntas. Una de ellas tiene que ver con el modo de estar o ser “enredados” con las cosas y con los otros, un enredamiento que va más allá de todo lo que parezca orden; quizás un enmarañamiento. Vamos, somos las cosas de las que hablamos, y las personas y colectivos con las que conversamos y convivimos; pero también con las cosas que traemos “colgando” o “enmarañadas” sin darnos cuenta, como la borona de hilo que se queda o “enmaraña” en el pantalón. Cada persona y cada cosa con su propia historia. Cada persona y cada cosa que no puede ser sin esa historia. Nuestra historia con cada artefacto tecnológico que hemos usado con sentido o con otra persona. La cosa que no puede ser sin la existencia de otras cosas… en fin, la vida en un mundo en donde cada uno y cada cosa dependemos unas de otras, donde ya no nos podemos imaginar más que enmarañados, e “intencionalmente” enredados; y quizás este sea el mensaje más contundente con el que me quedo: es preciso que cada uno de nosotros decidamos estar de una manera específica e intencionada en la red, porque de otra forma, las cosas y las personas, al enmarañárnos, pueden llegar a decidir nuestra vida por nosotros mismos. De aquí mi énfasis al final de la charla posterior a la conferencia: decidámonos a habitar la red, sólo entonces hablaremos de ella, sólo entonces imaginaremos posibilidades y diseñaremos escenarios para la acción, ya sea la educativa o de cualquier otra índole.

Después de la conferencia pasamos a las mesas para compartir las experiencias educativas experimentales que llevamos a cabo durante el semestre. La primera mesa rondó sobre la idea de habitar la red, el formato fue de presentación de las experiencias (10 minutos por persona) y conversación sobre las experiencias compartidas. Presentaron Alberto Minakata, Lorena Verde, Marisol Mota, Sandra Alvarado, Alfonso López y Salvador Ayala. Liliana, en su blog, hace una muy buena síntesis de lo conversado estas dos horas. Entre otras cosas se habló de las muchas maneras de habitar la red, que habitar la red implica un cercano y familiar hacer con las cosas de ese mundo, un hacer que poco a poco se vuelve cotidiano o, por lo menos, de un uso con regular frecuencia y con sentido. Que habitar la red tiene que ver con la construcción de conversaciones con nuevas conexiones, a través de los medios que ésta ofrece; así como, la ampliación de los contextos de actividad en la lógica de la ampliación (o extensión) de la persona que cada uno quiere ser y va siendo. Que las prácticas de formación abiertas son una oportunidad para el que aprende, por eso se convierten en una responsabilidad de índole ético: toda clausura cierra oportunidades y por eso es contrario al espíritu del crecimiento personal que implica toda formación. La apertura implica la posibilidad de comprender las cosas desde diversas perspectivas, con múltiples significados, lo que puede, en un momento dado, poner en cuestión las creencias más hondas de la persona… y eso, puede ayudar a crecer.

El jueves por la mañana, Gabriela Solano, nos platicó sobre lo que se ha encontrado desde el curso “Manejo de Información y Datos Numéricos”, curso que se ofrece en el ITESO para todos los alumnos. En su plática, Gabriela nos dijo que es importante que la relación con la información y el conocimiento sea trascendente. Analiza el desempeño de los alumnos desde la perspectiva del consumo y afirma que éste es una relación que no conocemos y que modifica nuestro acercamiento como sujetos. Es entonces cuando anota, me parece que con pertinencia, que coexistimos con las lógica del mercado, y por eso, es relevante pensar desde lo que el alumno quiere ser y no sólo desde los meros resultados. Así pues, y es aquí donde se me vienen reflexiones y preguntas… una de las tareas fundamentales consiste en un permanente “reinventar al sujeto”, reinventar al alumno para visibilizar sus conexiones y poder imaginar los posibles acercamientos a su contexto.

También descubrimos que esta mirada nos obliga a pensar en flujos en donde aparecen en los alumnos y profesores consumos similares, donde el fenómeno red multiplica su experiencia; así pues, una de las condiciones de la formación estriba en la oferta de accesos para ampliar miradas y posibilidades; a esto le llama pensar en red y es el ethos del profesor red.

Es pues, preciso un empeño serio, quizás desde los desarrollos de los estudios de las redes, un empeño por conocer sus tejidos y redes y evitar prescribir relaciones o conexiones para poder convocar por la vía de la creación de textos, contextos y pretextos. es decir, no sólo mirar losescenarioso desde la perspectiva del consumo, sino desde la creación, lo que nos lleva  al diseño de escenarios para la acción y el encuentro.

Después de la conferencia de Gabriela nos reunimos en una nueva mesa para trabajar el tema de la docencia en red. Presentaron sus experiencias Lourdes Centeno, Ana Isabel Gónzález, José Miguel Tomasena, Bernardo Cotero, Asela Burgos y Andrés Ruiz. Es interesante observar como las presentaciones dan cuenta de un espectro que va del uso de herramientas, ciertamente con un sentido explícito y diferenciado a los escenarios para la creación de conocimiento. De esto hablamos cuando experimentamos en la red; por eso podemos afirmar que nada está dicho al respecto y vale la pena experimentar. Durante las presentaciones nos damos cuenta de que el estatuto del saber en el mundo está definido como “en proceso”, y por eso se vuelve más importante que nunca preguntarnos qué aprender y cómo hacerlo.

Por la tarde, la tercera y última mesa la dedicamos al tema de la gestión en red con las presentaciones de las experiencias de Alejandra garcía bado, Carlos Aguirre y Cristina González junto con Marisia Sanjuán. Aparece la necesidad, no sólo conveniencia, de la creación de recursos y escenarios para el aprendizaje en red de manera colectiva. la red ofrece por sí misma una estructura de colaboración que es preciso operar para imaginar las posibilidades de la educación en el futuro.

En algunos momentos hubo microtalleres y exposiciones. Esas no las refiero aquí por la dificultad de su registro debido a la simultaneidad de los mismos.

El cierre del ágora la hicimos expresando cada  uno de los presentes su “audiotuit”, se puede escuchar aquí: http://twitcam.livestream.com/en6hr.

 

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Publicado por

Francisco Morfin Otero

Profesor en ITESO: las TIC y la Educación, el impacto social de las TIC

3 comentarios sobre “el Ágora del ITESO”

  1. ethos del profesor, buscar el bien, hacer lo acostumbrado, no salir de su zona de confort, usar el mismo paradigma, desconfiar de la red, esperar a que los otros cambien.

  2. Punto alto a las constantes iniciativas para seguir alentando y mejorando la docencia a todo nivel. Cuanto más redes tejamos, mejor podremos aprender de las experiencias de nuestros colegas.

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