Conversaciones en el ágora

El viernes pasado, 27 de junio, tuvimos una conversación del ágora (en este lugar se colocará la lista de participantes) en el ITESO con varios profesores. En las reuniones anteriores del ágora tuvimos la presentación de profesores y alumnos sobre su modo de entender la vida en la red, la red misma y el aprendizaje en red. Durante estas presentaciones apareció una gran diversidad de perspectivas. No puedo estar de acuerdo con todas; sin embargo, la mera diversidad es una buena ayuda para reflexionar y tomar postura. Algunos de los que estuvimos en esas reuniones (los viajeros frecuentes, dice Gabriela) elaboramos algún objeto (texto, esquema, imagen, etc.) sobre las tensiones que parece haber en esas presentaciones y que convendría conversar, discutir y, quizás, acordar. La conversación tuvo como referente este trabajo previo. En lo que sigue pongo algunos de lo temas que aparecieron durante la conversación y que he reconstruido junto con Liliana y Nilda.

1. En red y en la red. El aprendizaje en red no es una novedad, incluso la vida en red. Si quisiéramos hablar del aprendizaje en red de la manera más breve posible, propondría colocar como sus constitutivos la comunicación y la acción. Dos dos cosas que no suceden en aislamiento. La comunicación siempre implica a otro(s) y el hacer siempre es con las cosas. En algún momento, algún grupo decide algo que nos coloca, a las generaciones futuras, en un ambiente que tiene sus posibilidades y contiene sus restricciones. Vicente Leñero escribió en 1999 la novela “La vida que se va”, me gustó mucho. Tiene la historia múltiple de una persona; es decir, la vida que hubiera sido según los encuentros y decisiones que hubiera tenido a lo largo de su existencia. Es una novela que habla del modo en que lo otros y los otros nos hacen lo que vamos siendo y cómo eso que vamos siendo reconfigura el contexto; siempre haciendo con las cosas y comunicandonos. Es la vida en red, y es donde comprendemos el aprendizaje en red, dicho con la brevedad que contiene equívocos para imaginar detalles.

La red Internet trae configuraciones de mundo diferentes. Una de ellas es la abundancia: de información, de flujos, de conexiones; junto con el gran incremento de la velocidad de las cosas y la facilidad para expresar nuestras cosas en múltiples narrativas. Todo esto junto hace que el nodo central y centralizador que era el profesor, en tanto que poseedor único de un saber, deje de serlo. El acceso a la información sobre las cosas que nos importan tiene ya otros caminos expeditos y que nos llevan a las fuentes originales. De cada uno de nosotros, profesores y alumnos, sigue siendo valiosa la experiencia sedimentada y reflexionada.

2. Ayudar a que otros puedan ir siendo lo que quieren. Un tema frecuente al hablar de educación tiene que ver con la evaluación. Al pensar sobre este tema me doy cuenta de que tenemos un constructo cultural que nos lleva a creer que nuestro saber vale cuando otro dice que ya sabemos, un otro que alguna institución ha dicho, por nombrarlo profesor, que sabe del tema. Este constructo, me parece, es una derivación de la institucionalización de lo educativo; es decir, que mientras las personas se acercaban al ágora (o sus similares a lo largo de la historia) con un interés por aprender, la evaluación no tenía sentido. Esta se instala con cierto sentido al definir como sociedad aquello que todos deben aprender.

La institución educativa y los que en ella participamos, mucho se ha hablado de esto, podemos imaginar otros procesos mediante los cuales cada quien pueda identificar sus gustos, intereses y pasiones, y discernir las acciones que conviene llevar a cabo para aprender lo que quiere; así como ayudar a construir la capacidad para discernir lo que sé y lo que me hace falta para llegar a donde quiero llegar, sabiendo que los caminos que se recorren normalmente no tienen fin.  BUeno, pues la Red Internet amplía de manera antes no imaginada las posibilidades de aprender cualquier cosa, y esto me hace pensar que es buen momento para reforzar la idea de diseñar escenarios educativos para ayudar a las personas a ir siendo lo que quieren. Desde esta perspectiva, “aprender a aprender y aprender a aprender en la red” siendo una competencia fundamental, se funden en una sola realidad cotidiana donde la expresión del y reflexión sobre, el Ambiente Personal de Aprendizaje (APA o PLE por sus siglas en inglés) cobra gran importancia en tanto que se constituye en la referencia clave para el aprendizaje continuo a lo largo de toda la vida.
Tratamos otros temas. Estos me parecieron muy relevantes. El ágora sigue en conversación y traeré algunas otras cosas.

Publicado por

Francisco Morfin Otero

Profesor en ITESO: las TIC y la Educación, el impacto social de las TIC

Un comentario sobre “Conversaciones en el ágora”

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