Educación alternativa

Simposium de Educación: educación alternativa y transformación social para cambiar el mundo.

 

Los días 17, 18 y 19 de este mes de febrero de 2016 se llevó a cabo el Simposium de Educación. Fronteras Educativas elaboró un relato en Storify que da cuenta de encuentro, lo pueden ver en este enlace.

 

 

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Tejidos y Deshilados

Conversación de colectivos en el marco del encuentro Tejiendo voces, el 18 de noviembre de 2015

Tejidos y deshilados

Hace un poco más de un año inició la propuesta del encuentro Tejiendo Voces por la casa común. En el marco de este encuentro, el día 17 de noviembre pasado tuvimos un encuentro de colectivos en Guadalajara al que llamamos Hilando Pensamientos, aquí está la relatoría. Encuentros similares hubo en Cuernavaca, Oaxaca y la Ciudad de México. Al día siguiente tuvimos una charla titulada Tejidos y Deshilados en la que se presentó el resultado de este encuentro en Guadalajara, junto con el trabajo de otros colectivos. Los participantes de este diálogo fueron:

Alij Anaya de la Asamblea permanente de los pueblos de Morelos
Aldabi Olvera de MásDe131
Oscar González de Unitierra
Luis Marín de la Carpa en la UAEM
Florencia González de Movilidad ITESO Y CLIT Colectivo feminista
Luisa Guerrero Voluntariado Justicia Ambiental y CLIT
Francisco Morfín del ITESO como moderador.

Las presentaciones de cada uno, en un apretado resumen fueron como sigue:

Para MásDe131 hubo un NO inicial, el que dio origen a todo lo demás. Como si estuviéramos en un lugar suspendido, una especie de no lugar, desde donde sale un gran NO gritado: No al feminicidio, No al autoritarismo, creemos que es un no que evoca el no zapatista. No nos parece casual que el entonces candidato acabara encerrado en el baño, se convirtió en desecho, en podredumbre, en mentira. Esa fue su reacción y esa ha sido su gestión: mentiras. Las mentiras en las que nos hacían grupos de choque hasta que salimos con el video y nuestras credenciales.

Ahora estamos frente a la necesidad de hacer una nueva política en donde el apartidismo aparece como algo indispensable; así como el desarrollo de la capacidad de imaginar y sentir. Estamos en un momento en que todo poder político en México es cuestionado por sus afanes de poder absoluto.

Vimos en el medio oriente un despertar, también nos parecía verlo en México, en Brasil, ¿qué pasó con las primaveras, fracasaron? Quizás son otra manera de tomar conciencia, una manera de ser libre y hacer lo deseado en libertad y con otros.

MasDe131 se ha vuelto un replicador de injusticias y movimientos en el país: Ensenada, San Quintín, Ayotzinapa, Cherán, etcétera. Estos son referentes de lo que sucede en el País. Ahora tenemos en puerta el proyecto de convertirnos en un diario. En algunos países se dicen Podemos, lo nuestro es un Somos.

El proyecto la Carpa fue presentado por Luis Marín. El inicio se ubica cuando un grupo de alumnos empezó a comprar café y se dieron cuenta de que al hacerlo dejaron fuera a los intermediarios. Después quitaron los vasos desechables. El café lo hacían en el pasillo y tuvieron que tomar un lugar porque los acusaron de ambulantaje, se consiguieron una carpa de acero; y el proyecto  tomó nombre: La Carpa. Se sumaron otros compañeros a vender otras cosas, y se convirtió en comercio justo y a precio accesible. Eso nos fue convirtiendo en un colectivo juvenil.

para esta fechas ya se sumaron otras facultades a través de la asamblea facultativa.  Se nos instaló una especie de democracia en nuestro proceder. Nos preguntamos qué tan chida puede ser cuando  vemos que las facultades funcionan como islas, con sus propios lenguajes.

Hilando Pensamientos fue presentado por Florencia González y Luisa Guerrero, de Guadalajara. Hilando Pensamientos fue un encuentro en el que se convocaron colectivos de toda la ciudad para imaginar las cosas que podríamos hacer juntos. Nos sorprendió la polifonía y vimos que es bueno no querer unificar las voces. Fue, pues, un coloquio de colectivos con la idea de fondo de Tejiendo Voces: intentar ponernos de acuerdo en hacer algo juntos independientemente del sentido que tenga para cada quien, es decir, ver si podríamos llegar a acuerdos en común. Los colectivos fueron presentando lo que quieren, encontramos en estas presentaciones  muchas experiencias, muchas maneras en las que cada uno quiere cambiar su ciudad, donde lo de cada quien es importante. Después de las presentaciones nos reunimos en tres mesas: la que trabajó el tema de lo multicultural y la diversidad, la que conversó sobre comunidad y convivencia y la que trató el tema de la sustentabilidad. Una clave del encuentro fue ir encontrando empatía con el otro, con su lucha.

Por la tarde, tres académicos, Arturo escobar, Rossana Reguillo y Oscar Castro, hablaron de lo que encuentras en lo que dijeron los colectivos, para después pasar a tomar acuerdos. El principal acuerdo fue continuara con el esfuerzo de comunicación y conversación en aras de ir logrando un entramado de colectivos para mejorar la vida en la ciudad.

La Unitierra fue presentada por Oscar González, la presentación la harían unos quince, pero fue difícil movilizar a todos. en la Unitierra se preguntan  qué significa eso de tener voces, suena bien, pero desde dónde lo sentimos en Oaxaca.  Aprendemos de los tejedores de Teutitlan del valle, de las tejedoras de Chiapas, ambos grupos nos dicen que lo primero es pensar el telar, y nos afirman que  prepararlo es una chinga. entonces nos preguntamos qué es lo que nosotros tenemos que preparar, cuales cosas van antes de hacer qué. Al sabero podemos ya  buscar las herramientas, es entonces cuando podemos decir que sentir los colores es convivial, es una experiencia de vida, nos permite Imaginar el tejido.

Tenemos aprendizajes, voces y resistencias.

La Unitierra tiene que ver con dos veredas. Una son las ideas de Illich,  en el Cidoc. La otra vereda es la de los pueblos indígenas. Promueven el aprendizaje en colectivo, al hilarlo, de a poco a poco, sin presiones de tiempo, viene la práctica: Son cosas que sirven a la vida. Por ejemplo, un semillero cooperativo puede ayudar para la revuelta cotidiana.

También tenemos seminarios, son caminos por la autonomía donde dejamos que la palabra fluya, es una charla entre amigos, invitados de cualquier lugar en donde creemos que es bueno que el otro pueda plantear su error. Tejer aprendizajes nos lleva del sustantivo al verbo.  La educación de calidad es un sustantivo, aprender es el verbo. Nos preguntamos por las claves para tejer resistencia ¿Cómo lo vamos a hacer para que esto dure?

Alij es miembro de la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos. Aunque habla a título personal, sabe que él mismo, como cada uno de nosotros es una construcción colectiva. En la Asamblea hay dos ejes que se trabajan y alientan de manera contínua, por una parte está la resistencia: resistir es parte de la vida cotidiana en los pueblos de esta Asamblea. Por la otra parte, la búsqueda incansable de la autonomía, siempre a costa de muchas entidades que no la desean y la entorpecen, particularmente la de Gobierno y la de los grupos criminales.

Otras educaciones

Mineral de Pozos
Mineral de Pozos

Hoy por la mañana, en el Colegio de Jalisco, María Bertely tuvo una presentación con el título “El sentido ontológico o el para qué de las Otras educaciones”, en la que habló desde la referencia de la educación intercultural como un campo de confrontación ético-político. un campo que es inestable y que nunca acaba de quedar fijo; pero que aún  así, siempre tiene una referencia situacional y contextual. Lo dicho durante la conferencia es dicho en su papel de investigadora en una experiencia de veinte años en educación intercultural en el mundo indígena, primero de Chiapas, luego de Oaxaca y otros estados, entre quienes se ha formado la Red de Educación Inductiva Intercultural.

La perspectiva de la presentación la hace desde lo que se genera desde abajo con la participación de los pueblos y lo que se diseña desde arriba, normalmente por hacedores de políticas públicas; así pues, la plática fue un ejercicio de ir y venir entre estos dos modos de hacer visibilizando la confrontación ético-política que la hace.

Una primera cosa que aparece con fuerza es la territorialidad como un aspecto fundamental en este análisis. Bartomeu Meliá, en su reciente texto titulado “El buen vivir se aprende” habla del apyka, el banco ceremonial de los Guaraníes y del territorio en general, como el cutura-torio, sin ese banco, sin el territorio “… no hay posibilidad de ser persona”. Bertely habla de la “alfabetización territorial”, como algo que supone el arraigo como parte de la modernidad indígena, como la posibilidad de tener control de los modos de producción con la madre naturaleza. El concepto de “modernidad indígena” lo toma prestado de Silvia Rivera Cusicanqui, quien habla de ella como algo que implica el control directo sobre los espacios comunes y el territorio y el territorio como medios de producción no sólo simbólicos, sino materiales también. Bertely afirma que en México, la educación básica no tiene nada que ver con el territorio. Pareciera que su propósito al vitalizar las comunidades es simplemente recrear “el buen salvaje”.

Para comprender esto ayuda entrar al análisis de las diferentes reformas y, con particular interés, la educativa. En cuanto a las mediciones, lo único que afirma es que no miden la educación sino la escolarización y, la escolarización, no es otra cosa que la colonización del saber. La reforma y el sistema educativo y de medición son propuestas que privilegian la estandarización, no la diversidad, esto es así porque responde a estructuras de poder. La alfabetización territorial responde a lo propio de cada lugar.

Por otro lado, la Reforma Educativa no es una reforma de índole pedagógica, sino una de índole laboral: establece regulaciones laborales por conducto de una evaluación docente subordinada al cumplimiento de estándares internacionales y nacionales, sin considerar la participación en redes y comunidades del docente.

Son programas educativos que no rompen con el ciclo de la pobreza y que generan procesos de aculturación imperfectos que se traducen en conflictos intergeneracionales. Son pedagogías impertinentes contra la comunidad que promueven el abandono y la pérdida de arraigo.

Muchas gracias a la Dra Bertely.

Inauguración al Simposium de Educación

Ayer iniciamos el Simposium de Educación del ITESO. es organizado por el Departamento de Educación desde hace 22 años. En la inauguración leí este texto que tiene el porpósrito de explicar el sentido de las conversaciones que nos llevaron a este simposio y que continuaremos a raíz de lo que concluyamos estos tres días:

Bienvenidos todos al Simposiun de Educación 2015. Este año tenemos por tema “aprender a vivir bien y vivir bien para aprender”. La idea múltiple del Buen Vivir amerindio es la influencia más cercana a este tema. Lo hemos propuesto porque en el ITESO nos parece urgente hacer un cuestionamiento crítico y profundo a nuestros sistemas y procesos educativos en todos sus niveles, de frente a las ideas de convivencia posible y deseable.

Hace unos días, durante el Seminario sobre Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista llevado a cabo en Chiapas, los expositores nos explicaron de varias maneras el modo en que el capital y el sistema mundial articula y confecciona un mundo donde lo único que importa de un ser humano es la eficiencia de su posible producción. Holloway habló de “la posibilidad de decir, Chao, capital, ya vete, vamos a crear otras maneras de vivir, otras maneras de relacionarnos, entre nosotros y también con las formas no humanas de vida, maneras de vivir que no están determinadas por el dinero y la búsqueda de la ganancia, sino por nuestras propias decisiones colectivas.”

En 2009, Gustavo Esteva, a quien le agradezco su presencia y colaboración en este Simposium, escribió una metáfora que intenta captar este “chao, capital”. La metáfora es: “estamos todos en un barco, en medio de la tormenta perfecta. En el cuarto de máquinas disputan intensamente políticos, científicos, dirigentes sociales, funcionarios, partidos políticos… Todos tienen ideas sobre cómo enfrentar la dificultad. Tan ocupados están en su debate que no perciben que el barco se hunde. Pero la gente, en la cubierta, se da cuenta claramente. Algunos, con sesgo individualista, saltan del barco y se ahogan. Los demás se organizan y en pequeños grupos construyen botes y balsas, y empiezan a alejarse del barco. Surgen pronto mecanismos para articular los empeños, hasta que descubren que están en medio del archipiélago de la convivialidad… Observan, a la distancia, cómo sus supuestos ‘dirigentes’ se hunden junto con el barco.”

Ricardo “El Ronco” Robles, edificante jesuita que vivió en La Tarahumara, escribió hace algunos años sobre un encuentro que tuvo en Bolivia, y en el que un expositor indígena dijo: “hay que vivir bien, no vivir mejor”. En su texto, reflexionando sobre esa idea, escribió los siguiente: “Desde esta concepción de la vida total, vivir en comunidad es la única manera verdaderamente humana para hacerlo, porque todos necesitamos de todos, la vida de los todos es la misma, las carencias o el hambre de otro son un suicidio mío, si las permito o provoco. La ayuda mutua y la ayuda al Dios son la misma, sólo así recreamos la vida. En la comunidad, el individualismo no tiene sentido. Nadie tiene su vida aparte aunque así lo piense o lo imagine. Todos somos una complejísima red de relaciones sin las cuales morimos. Se plantea así la disyuntiva entre convivir y competir. Se compite para vivir individualmente mejor, se convive para vivir comunitariamente bien.”

En este Simposium nos acompaña Ana María Larrea, quien nos recuerda que “la dimensión social del Buen Vivir en la Constitución ecuatoriana busca la universalización de los servicios sociales de calidad, para garantizar y hacer efectivos los derechos. De este modo, se deja atrás la concepción de educación, salud o seguridad social como mercancías”, y añade que “en Ecuador, el proyecto del Buen Vivir hace que se reconozcan por primera vez en la historia los derechos de la naturaleza”.

En un curso de la Maestría en Educación con un grupo que se formó en la Sierra Tarahumara, Guillermo Palma, quien canceló su visita porque Toñita, su mujer, estaba delicada de salud (y en su lugar tendremos a Carlos González, querido amigo y también miembro del CNI), Memo, pues, nos platicaba que, desde la cosmovisión rarámuri, la armonía de la tierra sucede cuando logramos que el otro esté contento y en paz. Unos años antes, trabajábamos en el diseño del Bachillerato Intercultural Tatei Yurienaka Iyarieya de Tatei Kie en la Sierra Wixarica. Al intentar diseñar el curso “Administración de los Recursos Naturales”, el grupo wixarika nos dijo que no era posible porque eso que llamábamos recursos, en realidad eran “esencias de la tierra”, y no se administran, se cuidan. Así pues, esta idea de mundo revelada por rarámuris y Wixaritari es lo que cobró carácter constitucional en Ecuador.

Es un gusto tener con nosotros a Silvia Rivera Cusicanqui quien, en una muy intensa conversación con Boaventura de Sousa Santos, nos explica que el “Suma qamaña jaqam palaña” significa “vivir bien, quiere decir, hablar como gente y caminar como gente, y, hablar como gente significa: 1) escuchar antes de hablar 2) decir cosas que sabes y no hablar de lo que no sabes y 3) refrendar tus palabras con tus actos.”

Bartomeu Meliá, jesuita desde 1949, quien nos visita por segunda ocasión y con quien seguimos admirándonos, nos cuenta que, “En la cosmovisión guaraní, la tierra habitada por los humanos es concebida como tekohá, lugar de vida y convivencia con todos los seres que en ella hay. Ñandé rekohá es el lugar donde somos lo que somos, es el lugar de nuestro modo de ser y de nuestra cultura. La palabra tekohá contiene una visión holística, es decir, significa y produce al mismo tiempo relaciones económicas, sociales, políticas, ecológicas y religiosas, de tal manera que «sin tekohá no hay tekó » (sin lugar del ser no hay modo de ser). El guaraní necesita la tierra con toda su vida dentro, para poder vivir su cultura y para ser guaraní”.

Creemos que bien vale la pena el esfuerzo por aprender a habitar la tierra para la convivencia, aprender a “hablar como gente y caminar como gente”, aprender que la vida es inmanente a la madre tierra, descubrir el gusto por la alegría del otro; en fin, aprender a decir juntos “Chao, capital, vamos a crear otras maneras de vivir”… Y, este es el sentido con el que iniciamos este simposium de Educación.