Otras educaciones

Mineral de Pozos
Mineral de Pozos

Hoy por la mañana, en el Colegio de Jalisco, María Bertely tuvo una presentación con el título “El sentido ontológico o el para qué de las Otras educaciones”, en la que habló desde la referencia de la educación intercultural como un campo de confrontación ético-político. un campo que es inestable y que nunca acaba de quedar fijo; pero que aún  así, siempre tiene una referencia situacional y contextual. Lo dicho durante la conferencia es dicho en su papel de investigadora en una experiencia de veinte años en educación intercultural en el mundo indígena, primero de Chiapas, luego de Oaxaca y otros estados, entre quienes se ha formado la Red de Educación Inductiva Intercultural.

La perspectiva de la presentación la hace desde lo que se genera desde abajo con la participación de los pueblos y lo que se diseña desde arriba, normalmente por hacedores de políticas públicas; así pues, la plática fue un ejercicio de ir y venir entre estos dos modos de hacer visibilizando la confrontación ético-política que la hace.

Una primera cosa que aparece con fuerza es la territorialidad como un aspecto fundamental en este análisis. Bartomeu Meliá, en su reciente texto titulado “El buen vivir se aprende” habla del apyka, el banco ceremonial de los Guaraníes y del territorio en general, como el cutura-torio, sin ese banco, sin el territorio “… no hay posibilidad de ser persona”. Bertely habla de la “alfabetización territorial”, como algo que supone el arraigo como parte de la modernidad indígena, como la posibilidad de tener control de los modos de producción con la madre naturaleza. El concepto de “modernidad indígena” lo toma prestado de Silvia Rivera Cusicanqui, quien habla de ella como algo que implica el control directo sobre los espacios comunes y el territorio y el territorio como medios de producción no sólo simbólicos, sino materiales también. Bertely afirma que en México, la educación básica no tiene nada que ver con el territorio. Pareciera que su propósito al vitalizar las comunidades es simplemente recrear “el buen salvaje”.

Para comprender esto ayuda entrar al análisis de las diferentes reformas y, con particular interés, la educativa. En cuanto a las mediciones, lo único que afirma es que no miden la educación sino la escolarización y, la escolarización, no es otra cosa que la colonización del saber. La reforma y el sistema educativo y de medición son propuestas que privilegian la estandarización, no la diversidad, esto es así porque responde a estructuras de poder. La alfabetización territorial responde a lo propio de cada lugar.

Por otro lado, la Reforma Educativa no es una reforma de índole pedagógica, sino una de índole laboral: establece regulaciones laborales por conducto de una evaluación docente subordinada al cumplimiento de estándares internacionales y nacionales, sin considerar la participación en redes y comunidades del docente.

Son programas educativos que no rompen con el ciclo de la pobreza y que generan procesos de aculturación imperfectos que se traducen en conflictos intergeneracionales. Son pedagogías impertinentes contra la comunidad que promueven el abandono y la pérdida de arraigo.

Muchas gracias a la Dra Bertely.

CICOM 2014

La semana pasada, de jueves 2 a sábado 4 tuvimos el cuarto Congreso Internacional de Computación, CICOM 2014, con el tema “Educacion a distancia, presente y futuro”. El Congreso estuvo presidido por Edgar Altamirano  de la UAGro quien, además de ser un experto en la creación de redes de aprendizaje en el campo de la Inteligencia Artificial, es poeta,  y Nelson Becerra de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, también experto en el campo de la Inteligencia Artificial.

La perfecta coordinación del Congreso estuvo a cargo de Efrén Marmolejo quien, además de ser un estudioso de la inteculturalidad, colabora en la reciente Coordinación de Educación a Distancia de la Universidad Autónoma de Guerrero.

Un día antes del inicio del encuentro desayuné con Juan Domingo farnos, a quien ya conocía a través de sus colaboraciones diversas en la red: twitter y blog y a quien me alegró mucho conocer en persona. Tuve la oportunidad de convivir con él durante todo el Congreso: disruptivo de corazón, constructor generoso de ideas, buen conversador y mejor amigo. Le estoy agradecido por esta convivencia. Juan Domingo inició el CICOM con una conferencia en la que pregunta y se pregunta por el futuro de la universidad y afirma que tal cual la conocemos ahora no existirá más. Aclaró que cuando habla de disrupciones no se refiere a destrucción, sino a imaginar nuevas maneras de hacer las cosas y, claro, de hacer nuevas cosas. En este punto, y otros muchos más, estuvimos totalmente de acuerdo. una de las preguntas que se hace es si la universidad puede reducirse a un URL, una provocación que nos ayudó a pensar sobre el significado amplia del concepto universidad y en todas aquellas cosas para las que las sociedades han creado la universidad. Después de su conferencia siguió la mía en la que presenté avances del trabajo sobre Participar en la red para experimentar e inventar nuevos caminos elaborado junto con Nilda Córdova y Liliana García del Centro de aprendizaje en Red del ITESO. Un trabajo que nos ha ido llevando, desde la práctica,  a planteamientos similares a los de Juan Domingo en el sentido de que estamos en tiempos de experimentación para imaginar los futuros posibles y elegir los que creamos deseables. Las dos conferencias están en es siguiente video. La mía inicia a la hora y 35 minutos:

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A lo largo de estos dos días se presentaron trabajos que daban cuenta de desarrollo de aplicaciones para el aprendizaje; así como el uso de las tecnologías de minería de datos y ciencia de las redes para promover el aprendizaje y para identificar el perfil del alumnado de las instituciones.

Hacia el final del Congreso teníamos un panel en el que discutiríamos sobre la universidad del futuro. Al planear el panel decidimos, en un arranque de coherencia, que podíamos hacer un ejercicio en el que todos fuéramos panelistas; es decir, un ejercicio en el que cada uno, a partir de su experiencia en la red, imaginara el futuro de las universidades. Para hacer el panel con este nuevo formato, nos dimos a la tarea de pensar en las cosas que hacen a la universidad; es decir, aquellas cosas por las que creemos que las sociedades crearon la universidad. Identificamos seis:

  • La universidad como memoria del saber de la humanidad.
  • La universidad como la encargada de entregar el saber sobre el mundo.
  • La universidad como creadora de conocimiento.
  • La universidad como creadora de cultura.
  • La universidad como creadora de profesiones.
  • La universidad como conciencia social: “la universidad sin condiciones”.

Con este planteamiento, formamos seis grupos con todos los presentes y los que fueron llegando y conversamos sobre nuestros temas. Al final dimos cuenta en común de lo que cada grupo platicamos. La sesión fue grabada, aquí les dejo el video:
 

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El congreso estuvo lleno de conversaciones muy valiosas donde platicamos sobre los diversos modos de llevar las propuestas de aprendizaje a todos los rincones posibles. Donde fuimos encontrando el valor de dejar de hablar de la universidad virtual y pensar en la universidad en red. De estrategias para mover grupos humanos y del entusiasmo al acordar innovar con una propuesta de aprendizaje en la carrera de aprendizaje en red como parte de la oferta a distancia de la UAGro. Regresé agradecido por la calidez de las personas con las que estuve conviviendo y aprendí mucho.

Algunos hallazgos de formación

El lunes pasado, 26 de agosto, en el marco del Congreso Iberoamericano de Aprendizaje Mediado por Tecnología, CIAMTE 2013, presentamos tres breves textos, cada uno de ellos relacionado con una de las rutas de formación que ofrece el Centro de Aprendizaje en Red (CAR) del ITESO. La primera se tituló “Experiencia de formación de profesores universitarios para habitar la red” y trata sobre el camino que recorre un profesor, en realidad cualquier persona, para habitar la red y el significado de hacerlo. Aquí les dejo la grabación que hice, con algunos problemillas:

La segunda trató de la experiencia Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea (TRAL), organizada por un equipo de personas que nos reunimos a conversar hasta que llegamos a esta propuesta basada en un diseño original de Diego Leal Fonseca, quien coordinó al equipo moderador y la experiencia misma de TRAL. En la presentación de este trabajo participamos a nombre de todo el equipo, Luz Pearson, Paola Dellepiane y yo, La grabación de esta presentación la hicimos en un Hangout de G+ que Luz coordinó de excelente manera:

El tercer texto se titula “Creación de escenarios para el aprendizaje en red”, una experiencia de formación en la que se convoca a los participantes a imaginar posibilidades de creación del conocimiento en la red y en red. La grabación de esta presentación no contiene la primera parte que es la descripción de la propuesta (esa se puede ver en http://ruta3darr.weebly.com/, pero sí tiene los primeros hallazgos que nos encontramos y que me parecen valiosos:

 

Producción de contenidos y acceso libre

Mineral de Pozos
De lunes a miércoles de ésta semana (24-26 de junio) estuvimos en un interesante seminario que coordinó Miquel de Moragas sobre políticas Culturales y políticas de Comunicación y organizado por el Programa de Investigación del Departamento de Estudios Socio Culturales del ITESO. El propósito fue analizar la evolución de estas políticas frente a la convergencia digital y la mundialización. El seminario tuvo tres partes, una por día.

Con el presupuesto de que toda política de comunicación debiera ser también una política cultural y viceversa, la primera parte se centró en las características de estas políticas y de su evolución. En la década de los 70-80 nacen las políticas nacionales de comunicación. Este dato es importante en tanto que, a pesar de que la televisión ya tenía poco más de 20 años de haberse desarrollado, estas décadas, 70 y 80, marcan el primer avance en el uso de Internet, y su expansión empieza en la década de los 90 con el uso de los “navegadores WWW” y los buscadores, de entre los cuales sabemos que se consolidó Google.

En esta misma década, la UNESCO lleva a cabo la Convención sobre la diversidad de las experiencias culturales y en la Agenda Digital Europea se inscribe la Estrategia europea para el desarrollo e implantación de las tecnologías de información y la comunicación. El cambio durante estos años en las políticas estriba en trasladar el énfasis de la emisión de contenidos a la producción de estos. La lógica que sustenta este cambio es que con la red Internet suceden varias cosas antes inéditas.

La primera es que la red, a diferencia de los medios anteriores, hace posible hacer circular un contenido desde prácticamente cualquier lugar del mundo. La segunda es que esto hace que las instituciones culturales se conviertan, ellas mismas por el mero hecho de ser productoras de contenidos, en medios de comunicación, y esto transforma de manera radical el escenario mundial de la comunicación y, por lo tanto, de las políticas culturales y de comunicación.

La segunda parte del seminario incluyó un recorrido por las corrientes teóricas que han incidido en las políticas de comunicación y cultura: un recorte interesante y claro que inicia en Webster y Matelart, pasa por Benjamin oponiéndose a Adorno y la Escuela de Franckfurt; siguiendo a Ricoeur, De Certeau y Gramsci, al igual que a Bordieu y Freire, aceptando cierta influencia de Toffler con su Tercera Ola. Con Negroponte como el representante más descarado del nuevo neoliberalismo digital y Castells retomando en los estudios sociológicos de la red la tradición del análisis de lo urbano, con lo que nos tuvo atentos durante las décadas de los 60-70, y Martín Barbero como la mirada latinoamericana sobre estos temas.

La tercera parte fue una especie de diálogo entre Castells y Martín Barbero y relectura de sus textos a la luz de esta perspectiva, donde a Castells lo muestra como “MacLuhaniano”, sin citarlo una sola vez y recalca, sin abundar, en los cambios que Castells ve a raíz de la Internet: los espacios de flujos y los tiempos simultáneos que dotan a los nodos altamente conectado de un gran poder para transformar las mentes de las personas; y aquí, la novedad en Castells parece ser la inclusión del ámbito neurocientífico y psicológico en la configuración de la sociedad. De Martín Barbero, con quien se siente más afín, muestra tres cosas: 1) que cambia los puntos de vista de las teorías dominantes al des-hacerse de la fascinación científica del funcionalismo, de la inercia dogmática de la escolástica marxista y del estructuralismo semiótico francés; 2) que establece nuevas y creativas relaciones entre comunicación y cultura, y 3) que aporta a estos estudios la experiencia cultural, política y vital de los pueblos latinoamericanos.

Cierra el seminario afirmando que la globalización pone en juego la circulación de productos en un contexto de descentralización que concentra poder económico y una desterritorialización que “parece” hibridar las culturas.

Al final de estos tres momentos, y agradecido con Miguel de Moragas por lo que compartió, pero también extrañando la problematización de otro conjunto de problemas en boga relacionados con la red, la producción de contenidos y el acceso a la información, como los movimientos surgidos recientemente en Turquía y Brasil, el caso de Wikileaks y la reciente esfumada de Snowden o el temible PRISMA. Difícil tratar todo esto en tan poco tiempo.

Me quedo con la pregunta, quizás ya la propuesta sobre el modo de plantear políticas sobre las diversas infraestructuras de acceso a la información. Se habla de las carreteras de la información (o se hablaba) pero se asumen como carreteras privadas y de peaje; ¿cómo formular una política para que las carreteras y los nodos que conectan se pongan a disposición de todos? Por otra parte, están los grandes conductores de los flujos que transitan por la red: Google, Facebook, Twitter y otros más; y me pregunto ¿cómo podríamos formular una política que los hiciera bienes públicos? Unos donde cada quien puede decidir las claves con las que accede o busca información. Se trataría de una propuesta que va más allá del ámbito de la nación-estado en tanto que estos gigantes son de orden mundial, ¿vale la pena? Si sí,  ¿cómo hacerlo?

el Ágora del ITESO

El miércoles pasado, 22 de mayo, iniciamos el Ágora con una excelente conferencia de Diego Leal donde reflexionó sobre la posibilidad de incorporar en los procesos de formación esquemas y escenarios de acción dispuestos para fomentar la equidad, la democracia y así, promover la autonomía de cada persona en su propio proceso de aprender. El primer paso para ello sería imaginar procesos educativos en redes distribuidas y no en redes centralizadas, como es común proceder en educación. Aquella idea de Wheller sobre la pedagogía de la abundancia cobra sentido en el discurso de Diego Leal, porque no es simplemente un asunto de acceso a la información, sino de la construcción de otra ciudadanía; y esto es así, porque Internet nos confronta con otras formas de comprender y actuar la organización y modifica radicalmente nuestra noción del tiempo, Castells habla de tiempos simultáneos. No se trata de que de ahora en adelante no exista ninguna práctica centralizada, sino de que éstas tengan un sentido claro y específico orientado a construir estados deseados.

Hay ya muchas experiencias en la red que intentan abrir la información a todo mundo en la lógica de redes distribuidas; Entre las que menciona están Open Course, del MIT, la Open Learning Iniciative, de Carnegie Mellon University, la University of People,  la Peer 2 Peer University o los famosos MOOC (Masive Online Open Courses) de iniciativas como Udacity, Coursea o Edx; iniciativas que aún están en plataformas que pueden cerrarse y por eso aún vulnerables. Otra experiencia de ésta índole es Tejiendo Redes de Aprendizaje en Línea (#TRAL). Algunos participantes de TRAL estuvieron presentes en la conferencia a través de la emisión en línea de la misma y Twitter, entre ellos Natacha, Daniell, Edgar, Abril y Sergio, muchas gracias por acompañarnos.

La conferencia de Diego me fue evocando muchas reflexiones y preguntas. Una de ellas tiene que ver con el modo de estar o ser “enredados” con las cosas y con los otros, un enredamiento que va más allá de todo lo que parezca orden; quizás un enmarañamiento. Vamos, somos las cosas de las que hablamos, y las personas y colectivos con las que conversamos y convivimos; pero también con las cosas que traemos “colgando” o “enmarañadas” sin darnos cuenta, como la borona de hilo que se queda o “enmaraña” en el pantalón. Cada persona y cada cosa con su propia historia. Cada persona y cada cosa que no puede ser sin esa historia. Nuestra historia con cada artefacto tecnológico que hemos usado con sentido o con otra persona. La cosa que no puede ser sin la existencia de otras cosas… en fin, la vida en un mundo en donde cada uno y cada cosa dependemos unas de otras, donde ya no nos podemos imaginar más que enmarañados, e “intencionalmente” enredados; y quizás este sea el mensaje más contundente con el que me quedo: es preciso que cada uno de nosotros decidamos estar de una manera específica e intencionada en la red, porque de otra forma, las cosas y las personas, al enmarañárnos, pueden llegar a decidir nuestra vida por nosotros mismos. De aquí mi énfasis al final de la charla posterior a la conferencia: decidámonos a habitar la red, sólo entonces hablaremos de ella, sólo entonces imaginaremos posibilidades y diseñaremos escenarios para la acción, ya sea la educativa o de cualquier otra índole.

Después de la conferencia pasamos a las mesas para compartir las experiencias educativas experimentales que llevamos a cabo durante el semestre. La primera mesa rondó sobre la idea de habitar la red, el formato fue de presentación de las experiencias (10 minutos por persona) y conversación sobre las experiencias compartidas. Presentaron Alberto Minakata, Lorena Verde, Marisol Mota, Sandra Alvarado, Alfonso López y Salvador Ayala. Liliana, en su blog, hace una muy buena síntesis de lo conversado estas dos horas. Entre otras cosas se habló de las muchas maneras de habitar la red, que habitar la red implica un cercano y familiar hacer con las cosas de ese mundo, un hacer que poco a poco se vuelve cotidiano o, por lo menos, de un uso con regular frecuencia y con sentido. Que habitar la red tiene que ver con la construcción de conversaciones con nuevas conexiones, a través de los medios que ésta ofrece; así como, la ampliación de los contextos de actividad en la lógica de la ampliación (o extensión) de la persona que cada uno quiere ser y va siendo. Que las prácticas de formación abiertas son una oportunidad para el que aprende, por eso se convierten en una responsabilidad de índole ético: toda clausura cierra oportunidades y por eso es contrario al espíritu del crecimiento personal que implica toda formación. La apertura implica la posibilidad de comprender las cosas desde diversas perspectivas, con múltiples significados, lo que puede, en un momento dado, poner en cuestión las creencias más hondas de la persona… y eso, puede ayudar a crecer.

El jueves por la mañana, Gabriela Solano, nos platicó sobre lo que se ha encontrado desde el curso “Manejo de Información y Datos Numéricos”, curso que se ofrece en el ITESO para todos los alumnos. En su plática, Gabriela nos dijo que es importante que la relación con la información y el conocimiento sea trascendente. Analiza el desempeño de los alumnos desde la perspectiva del consumo y afirma que éste es una relación que no conocemos y que modifica nuestro acercamiento como sujetos. Es entonces cuando anota, me parece que con pertinencia, que coexistimos con las lógica del mercado, y por eso, es relevante pensar desde lo que el alumno quiere ser y no sólo desde los meros resultados. Así pues, y es aquí donde se me vienen reflexiones y preguntas… una de las tareas fundamentales consiste en un permanente “reinventar al sujeto”, reinventar al alumno para visibilizar sus conexiones y poder imaginar los posibles acercamientos a su contexto.

También descubrimos que esta mirada nos obliga a pensar en flujos en donde aparecen en los alumnos y profesores consumos similares, donde el fenómeno red multiplica su experiencia; así pues, una de las condiciones de la formación estriba en la oferta de accesos para ampliar miradas y posibilidades; a esto le llama pensar en red y es el ethos del profesor red.

Es pues, preciso un empeño serio, quizás desde los desarrollos de los estudios de las redes, un empeño por conocer sus tejidos y redes y evitar prescribir relaciones o conexiones para poder convocar por la vía de la creación de textos, contextos y pretextos. es decir, no sólo mirar losescenarioso desde la perspectiva del consumo, sino desde la creación, lo que nos lleva  al diseño de escenarios para la acción y el encuentro.

Después de la conferencia de Gabriela nos reunimos en una nueva mesa para trabajar el tema de la docencia en red. Presentaron sus experiencias Lourdes Centeno, Ana Isabel Gónzález, José Miguel Tomasena, Bernardo Cotero, Asela Burgos y Andrés Ruiz. Es interesante observar como las presentaciones dan cuenta de un espectro que va del uso de herramientas, ciertamente con un sentido explícito y diferenciado a los escenarios para la creación de conocimiento. De esto hablamos cuando experimentamos en la red; por eso podemos afirmar que nada está dicho al respecto y vale la pena experimentar. Durante las presentaciones nos damos cuenta de que el estatuto del saber en el mundo está definido como “en proceso”, y por eso se vuelve más importante que nunca preguntarnos qué aprender y cómo hacerlo.

Por la tarde, la tercera y última mesa la dedicamos al tema de la gestión en red con las presentaciones de las experiencias de Alejandra garcía bado, Carlos Aguirre y Cristina González junto con Marisia Sanjuán. Aparece la necesidad, no sólo conveniencia, de la creación de recursos y escenarios para el aprendizaje en red de manera colectiva. la red ofrece por sí misma una estructura de colaboración que es preciso operar para imaginar las posibilidades de la educación en el futuro.

En algunos momentos hubo microtalleres y exposiciones. Esas no las refiero aquí por la dificultad de su registro debido a la simultaneidad de los mismos.

El cierre del ágora la hicimos expresando cada  uno de los presentes su “audiotuit”, se puede escuchar aquí: http://twitcam.livestream.com/en6hr.

 

Sábado de TRAL

El viernes pasado, el 17 de mayo, fue cerrando el día, en el país de #TRAL, en el mundo de Twitter, con una discusión acerca de las redes digitales. Edgar Altamirano nos traía a colación un buen artículo de El País, escrito por Sandra González, rememorando el 15M, donde se manifiesta en contra de dos creencias que hay sobre las redes, postura que es retomada por Pascual Serrano en su publicación del 9 de mayo en publico.es.  La primera afirmación es que las redes sociales son altamente centralizada, que no hay jerarquías; y esto es así , simplemente porque los productores de contenido son pocos; al menos, el contenido que llega  a la mayoría de las personas. La segunda es que no parece cierto que las “redes sociales” (FB, Twitter, G+) contengan en sí mismas las estructuras de difusión viral de los contenidos, y esto ,  porque no somos personas dispuestas a “pasar la información”, porque la información que emite una persona se queda “en su vecindario más próximo”. Conversación que me hizo pensar sobre las posibilidades reales de la red y su aparente ¿o real? estructura de colaboración innata. Frente a esto, veo que entre el viernes y el sábado estuvimos participando 17 personas, que no fue una sola conversación, aunque sí un mismo vecindario. Que, efectivamente hubo poca repetición de que se dijo, pero pues tampoco se dijeron cosas para ser repetidas. Que las conversaciones que mantuvimos fueron intensas y enriquecedoras.

Hacia medianoche, después de que Alejandra nos recordó al maestro Daniel Reyes “nadie sabe tanto como para no tener algo que aprender, ni tan poco como para no tener algo que enseñar”, Natacha, una vez que agradeció a todos los que la visitaron en su casablog durante la semana, recordó la ausencia de sesión sabatina al día siguiente e inició la convocatoria: #tral solidario era el grito, y entre promesas vagas nos fuimos a dormir.

Al día siguiente, Lulú madrugó, a las 6:30 nos daba testimonio ya de revueltas y revoltosos, y fuimos a la sala de lectura donde los poetas nos mostraron caminos ya recorridos pero aún por andar.

El cierre  simbólico-poético comenzó con Pedro Salinas, de quien supimos que aún era posible seguir soñando (que no durmiendo), porque en cualquier momento “los párpados se cierran, y encantados del juego me devuelven, despacio, muy despacio, mi sueño”. León Felipe nos habló de un modo específico de ir por el mundo, el real y el de los sueños cuidando, para que se fundan en uno sólo “Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo. Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero, ligero, siempre ligero”. Huidobro, a tambor batiente, invocó al verso: “que el verso sea como una llave, que abra mil puertas…” Y, Octavio Paz, habló de la experiencia vivida en #TRAL como esa que vivimos todos los días cuando lo otro y los otros nos renuevan “las cosas, imperceptiblemente, se desprenden de sí mismas y se fugan hacia otras formas”.

¿Qué hacemos con esto? Sincrónicas de nivel 6

El viernes 10 de mayo tuvimos la primera edición de la sesión sincrónica que retoma el nivel 5 y lanza el 6, desde la ampliación de nuestras redes hacia un qué sigue lleno de posibilidades. La coordinó Diego Leal. El sábado 11 tuvimos la segunda edición de esta reunión, misma que coordinamos Daniel Jiménez, Luz Pearson y yo.

La primera parte de la reunión consistió en declarar los hallazgos más importantes de cada quien y conversar sobre ellos. entre estos estuvieron descubrir que es posible dar dirección y sentido a nuestra red, así como identificar la enorme importancia de los vínculos creados a lo largo de la experiencia de TRAL. Nos fuimos dando cuenta de que en TRAL tenemos múltiples tejidos entre los que se encuentran las conexiones con los artefactos que median nuestras comunicaciones, las interacciones con las personas, el entrelazamiento afectivo, el descubrimiento de lo que el otro me muestra sobre el mundo con su mirada, a veces, independientemente del contexto.

Ha sido determinante el modo en que los afectos entrelazan un montón de cosas; como si no fuera posible el aprendizaje sin los afectos, y esto aún a sabiendas de que no bastan ni lo agotan, pero que son imprescindibles, nos dice Marlen Estela. Vemos que en TRAL hay muchas miradas, mismas que nos hacen descubrirnos a nosotros mismos, TRAL como ese espejo que nos rodea, dice Esther; que nos hace vernos en la mirada de los otros porque no hay otra forma de vernos a nosotros mismos: miradas que construyen relaciones, palabras que estructuran la relación, relaciones que dan identidad: mirada y palabra. Diversidad e integración, dice Natacha. Y, en medio de todo esto, sabiendo que la abundancia y la velocidad son determinantes, recordar el valor de la contemplación para descubrir lo profundo de las cosas y poder gozarlas, nos lo enseñço San Ignacio ¿no?. Una contemplación que nos hace reconocer, junto con Serres, que esta es ya otra humanidad y que es preciso imaginar los nuevos caminos de humanización.


Imagen de ambas sesiones

El siguiente paso consistió en experimentar con una idea de Diego, una más. Analizar TRAL desde la perspectiva propuesta por Wenger, Smith y White en su libro “Digital Habitats”. Una perspectiva que da cuenta del tipo de comunidad que se es, pero también del que se queire ser. Y, en ese análisis, descubrir cuáles son los elementos propios de esa comunidad. el análisis, además de divertido, fue potente y profundo. Fueron apareciendo muchas preguntas sobre aquello en lo que se ha constituido TRAL y sobre aquello en lo que nos ha transformado.

Descubrimos que hay un caminar juntos, sin duda, aunque el paso y el modo sea diferente en cada quien, porque cada quien tiene su paso y no se puede acelerar, incluso, no conviene, porque en ese caminar lo que está en juego no es la acumulación, sino la transformación, el cambio de mirada, es un asunto de cultivo y sedimentación.

Por otra parte, nos preguntábamos si el análisis que habíamos hecho era realmente de TRAL, si podríamos constituirnos en representantes de todo TRAL, y lo que descubrimos fue que cada uno de nosotros es importante para la construcción de TRAL, incluso en nuestras ausencias, que cada historia de cada persona tendrá que ser contada para reconocer a toda la humanidad. Que, entonces, cada uno es un representante de todo TRAL, y ninguno reproduce el arquetipo, porque este no existe. Entonces ¿Qué es TRAL? ¿es verdad que es una comunidad y que no tiene proyectos? ¿Cómo puede ser eso posible? Y, al cabo de varias vueltas sobre el tema descubrimos que TRAL es un ejercicio conversacional. Y es así, porque sabemos que desde las conversaciones surge siempre la reinvención de la personas, las identidades reconfiguradas, los acuerdos y los compromisos de acción que dan pie a las posibilidades de futuro, a esto se anotó Lorelí. Jorge nos hizo ver el modo en que este tipo de tejidos puede cambiarnos la mirada del mundo y Verónica se sumó al gusto de hacer juntos y la necesidad de construir confianza para poder llevarlo a cabo.

Excelentes sesiones que abren el camino para imaginar lo que podemos hacer con esto, lo que sigue…


Esta es la foto del viernes. La del sábado está aquí.